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Contaminación lumínica en Valencia

Un largo y tortuoso caminao

 

 

Parte:  Valencia 1991-2015.

¿En aquellos años ...

  • Valencia lideraba la lista de ciudades españolas con mayor índice de contaminación lumínica.

  • En la segunda mitad de la década de los 90 el gobierno municipal incorporó 30.000 nuevas farolas.

  • En 2007 una cadena de televisión alemana escogió a Valencia como ejemplo de alumbrado nefasto.

  • La potencia energética desperdiciada por el alumbrado público de la ciudad de Valencia era similar a la que gastan todas las islas Baleares.

  • Según el Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia, Valencia derrochaba el 40% del gasto en iluminación urbana.

  • Valencia gastaba casi 8 millones de euros anuales en alumbrado para cerca de 800.000 habitantes. Barcelona poco menos, pero para el doble de población.

  • El coste del flujo lumínico hacia el cielo de la ciudad de Valencia superaba el millón de euros anuales.

  • Tanto los técnicos, las universidades y la oposición aseguraron en muchas ocasiones que los niveles de iluminación eran muy superiores a los recomendados por los organismos nacionales e internacionales.

  • Si aplicara una política eficiente en materia de iluminación y alumbrado se podría ahorrar más del 30% del recibo de la luz (7.660.000 euros), lo que supondría mas de 2 millones de euros anuales.

  • La alcaldesa, Rita Barberá, olvidaba que la protección del cielo es una de las acciones medioambientales que no cuestan dinero sino que lo ahorran.

  • Estudios médicos vinculaban el mayor desarrollo del cáncer de mama en las mujeres que habitan en zonas con más iluminación nocturna.

¿Reducimos un poco la luz?

Imagen : Luis Rivas, enero 2008.

La imagen superior muestra la avenida Blasco Ibáñez a principios de 2008, una de las zonas con mayor derroche lumínico de la ciudad de Valencia, absolutamente exagerado, recreando lo que pudiera ser el efecto de aplicar una iluminación eficiente en la ciudad. 

Obsérvese la iluminación de las copas de las copas de los árboles, lo que altera las condiciones de vida de las aves que en ellas se refugian. Incluso los edificios más altos de esta avenida (16 plantas) ven iluminadas sus azoteas. Es el resultado de una de las peores planificaciones en cuanto a iluminación se refiere.

  

En concreto, esta farola de la imagen superior es el modelo que ha iluminado durante 25 años algunas de las calles y avenidas más emblemáticas de Valencia. En la avenida Blasco Ibáñez de Valencia, se ubicó una cada 15 metros desde el inicio hasta el cruce con la avenida de Catalunya. Nada menos que dos de estos globos sin apantallar cada 15 metros. En total 220 farolas, con un coste de algo más de 5700 euros por ejemplar. Haga cada cual sus números, si se hubieran colocado separadas 30 metros y si se apantallaran y disminuyeran su potencia.

Además, esas farolas se complementaban con algunas docenas de globos tipo "chupa-chups", por supuesto también sin apantallar, en los jardines centrales de dicha avenida.

Este modelo de farola también se utilizó en amplios tramos de los márgenes del río Turia, y del centro histórico de la ciudad. ¡Todo un compendio de malos usos!.

La farolas de globo antes mencionadas se pueden encontrar en muchos lugares de nuestra ciudad. Otro ejemplo se puede ver en la imagen inferior, que corresponde al bulevar Manuel Candela.

Imagen : Luis Rivas, enero 2008.

Piénsalo bien

Si en lugar de luz fuera agua que escapara de un grifo o una fuente pública todos se alarmarían. Toda esta luz que se derrocha es generada por centrales térmicas que contribuyen al cambio climático.

   

  

  

De arriba a abajo y de izquierda a derecha, diferentes imágenes que ilustran la situación actual. La cúpula del observatorio universitario iluminada por las luces de la avenida Blasco Ibáñez. Un poste de iluminación en la rotonda de inicio de la Alameda. La marginal Sur del río Turia (obsérvese la iluminación de las fachadas por encima del nivel de las farolas). La zona del llano del Real (donde se aprecia la zona sin luces que corresponde a los jardines de Viveros y, la calle Jaime Roig, a cuyas altas azoteas llega la iluminación inadecuada. Las dos últimas corresponden a un cañón de luz utilizado para atraer la atención en las fiestas de Rótova (Valencia)

25 años de políticos iluminados

Durante un cuarto de siglo (1991 a 2015), nuestros gobernantes locales pretendieron hacer de Valencia una CIUDAD VIP, y lo consiguieron. Realmente fue una ciudad VIP (Vergonzosa Iluminación Pública). Pero qué se podría esperar de iluminados que hacía manifestaciones como estas:

 

Qué bonita luce Valencia ...

La luz es sinónimo de seguridad y de alegría porque esta es una ciudad muy abierta y donde los ciudadanos salen mucho por la noche, por lo que necesitan estar bien iluminados"

Juan Vicente Jurado (concejal de alumbrado)

"La iluminación es tan buena que se puede leer por la noche".

"Qué bonita luce Valencia por la noche".

Rita Barberá (alcaldesa 1991-2015).

La gran burbuja

El globo de luz que se veía sobre la ciudad de Valencia fue uno de los mayores de Europa, el mayor según algunas fuentes en relación al número de habitantes de la ciudad.

Se elevaba hasta una altura de 20 kilómetros, por lo que, además del derroche que suponía, inundaba la noche y era visible desde cualquier población de la provincia. Todo el parque natural de La Albufera era uno de los lugares afectados esta luz nocturna, que desconcierta a la fauna que en él habita.

La imagen inferior fue tomada por Joan Manuel Bullón el 8 de enero de 2008 desde Aras de los Olmos, localidad situada a unos 100 kilómetros de Valencia.

En Aras de los Olmos se encuentra el CAAT (Centro Astronómico del Alto Turia) y el observatorio astronómico de la Universidad de Valencia. Desde estas instalaciones hay una parte del cielo inutilizable por este globo de luz. No sería hasta 2016 cuando ese globo de luz se reduciría sensiblemente como consecuencia de aplicar medidas de reducción de la iluminación en la ciudad, eso si, tras un cambio en el equipo de gobierno de la ciudad tras las elecciones municipales de 2015.

Desde el CAAT, si se gira la vista hacia el noroeste se ve otra burbuja algo menor que corresponde a la luz de Madrid (a 250 kilómetros de allí).

Resulta evidente que, a raíz del informe de la ONU sobre el cambio climático, se instaló en nuestra sociedad una mayor conciencia sobre el problema. Pero muchos políticos se llenaban la boca de hablar de ecologismo y medioambiente, pero, comenzando por las administraciones más cercanas, los ayuntamientos, las actuaciones eran inexistentes en unos casos o, en otros, completamente erróneas..

En Valencia tuvimos claro ejemplo, con un consistorio que hizo justo lo contrario de lo que debiera hacer. Argumentaban que más luces era sinónimo de más progreso y mayor seguridad, algo que a mayoría de los ciudadanos aceptaba como tal.

El concejal de alumbrado de aquella época, Juan Vicente Jurado pasará a la historia como el mayor contaminador lumínico de la ciudad. Baste decir que Valencia gastaba en iluminación 8 millones de euros anuales. Por entonces, Barcelona gastaba algo menos, dando servicio de alumbrado a más del doble de población.

Un pasito adelante y otro atrás

En 2010, ante la evidente situación de crisis económica y con las arcas municipales en muy mal estado, el Ayuntamiento de Valencia se vio forzado a abordar el tema de la contaminación en la ciudad.

La cosa pintaba bien y, poco después, se decide apagar gran cantidad de farolas, hecho que para la mayoría de ciudadanos pasó inadvertido (seguía habiendo mucha luz), pero que redujo a casi la mitad la cúpula luminosa que envuelve a la ciudad.

Quedó demostrado no pasaba nada por apagar luces, salvo el gran ahorro energético, que fue el desencadenante.

Esto duró pocos meses, hasta noviembre, en que volvieron a encenderse todas las luminarias "debido a que anochece más pronto".

 

Imagen nocturna de la playa de Cullera (Valencia)

Imagen nocturna del complejo Marina D'or

Cuenta atrás para las farolas contaminantes

04-03-2010 Las Provincias

Barberá plantea apagar una de cada dos farolas en Valencia para ahorrar

09-06-2010 El País

Barberá da por terminado el apagón de farolas para ahorras 12 millones en luz

03-11-2010 Levante-EMV

 

    Los medios de la época dijeron ...

Menos luz y más estrellas

19-05-1995 El País

Barberá paga por las farolas de la Alameda un 13,5% más de su coste de fábrica

22-01-1999 ELPAIS.com

Las nueva farolas pierden energía por valor de 600 millones

24-03-1999 Levante-EMV

El precio de las farolas de Valencia motiva un agrio debate en el pleno municipal

27-01-1999 ELPAIS.com

Las farolas de Valencia arrojan al cielo la misma luz que toda Baleares

28-06-2002 Las Provincias

El interior de las casas del centro recibe 10 veces más iluminación de lo necesario

28-06-2002 Las Provincias

¿Sobran farolas en Valencia?

21-02-2007 20minutos.es

La alcaldesa de Valencia es el peor ejemplo europeo en la lucha contra el cambio climático

23-04-2007 rebelion.org

El turismo y el ahorro energético se unen a la astronomía en la defensa del cielo nocturno

25-04-2007 EL PAIS

La ciudad donde nunca anochece

11-06-2007 ELPAIS.com

¿Dónde están las estrellas?

08-07-2007 ELPAIS.com

La potencia de las farolas bajará un 30% por la noche para reducir la contaminación lumínica

10-12-2007 ya.com

Valencia brilla mucho y ahorra poco

10-07-2008 El País

El PSPV asegura que Valencia podría ahorrar cuatro millones en gasto de alumbrado al año

18-01-2008 Las Provincias

La acometida eléctrica eleva a 310.000 euros el coste de la iluminación del letrero de Cullera

23-12-2008 Levante-EMV

Cullera brillará por sí sola

01-02-2009 Las Provincias

Valencia, capital europea en contaminación lumínica

10-05-2009 ELPAIS.com

La C. Valenciana es el "área más brillante de la península" por contaminación lumínica

12-12-2010 Levante-EMV

La ciudad de Valencia gasta el 'doble' que Madrid o Barcelona en alumbrado público

10-07-2012 El Mundo

Hacer de la noche el día es derrochar

10-07-2012 Levante-EMV

 

Parte:  Comienzan los cambios desde 2015.

Costará mucho enderezar todas las barbaridades acumuladas durante 25 años, pero parece que hay aires de cambio. Además, la labor divulgativa va calando poco a poco en la opinión pública.